«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. ¡Seré exaltado entre las naciones! ¡Seré enaltecido en la tierra!».
Salmo 46:10
Selah es una palabra hebrea que no tiene un significado concreto, pero el concepto se relaciona con hacer una pausa para meditar en lo que se venía haciendo y prepararse para lo que viene. Aparece setenta y cuatro veces en la Biblia, setenta y una en los Salmos y tres en Habacuc 3. Musicalmente parece ser un silencio para un cambio de tonalidad o una pausa para cambiar la dinámica.
Quizás en este momento Dios está susurrando a tu oído: “Selah”; nuestra vida es una sinfonía de amor compuesta por Él y debemos sonar como a Él le gusta. Cuando nos pide un silencio o pausa es para cambiarnos a su manera:
- Detente y escucha
- Para y piensa
- Haz una pausa para contemplar
Son frases que expresan el significado de selah. Los eruditos hebreos afirman que significa: “Detente”, el Eterno va a hablarte Selah servirá para que hagas una pausa a todo lo que te rodea y te enfoques.
Dios forma y el Diablo deforma, pero CRISTO TRANSFORMA. A través del selah le permitiremos al Padre formar al Hijo en nosotros, esa imagen que se desdibuja en una persona “intoxicada” con cosas que no pertenecen ni ayudan a desarrollar su diseño original. En lo natural, ¿Cómo nos damos cuenta si estamos intoxicados? Algunos síntomas, que podemos ver en lo natural y que puedes tratar de hacer un paralelo en lo espiritual son:
- Dolores de cabeza
- Alteración del sueño e insomnio.
- Irritabilidad, ansiedad o apatía.
- Contracturas musculares.
- Cansancio y falta de energía.
- Alteraciones del pelo y las uñas.
Cuando identificas síntomas de que tu organismo no está funcionando correctamente debes parar, buscar un especialista, reeducar tu forma de ser y hacer tu vida, entonces volverás a lo normal. Como pasa en el organismo humano, pasa en el alma y en el espíritu. Para tratar un problema de intoxicación emocional, mental o espiritual no podemos separarnos, somos espíritu, alma y cuerpo, hay que tratar todo de una forma integral.
Si estás pasando por un tiempo de desierto, de soledad; quizás es el momento ideal para tener una desintoxicación integral y prepararte en total pureza para Él. Si no estás en un desierto, de todos modos, aparta el tiempo y prepárate para un proceso de limpieza integral, para presentarte a Dios.
SELAH: Desacelera tu ritmo, toma tiempo para orar y preguntarle al Padre en qué áreas necesitas desintoxicarte, quédate a escucharle y pídele que sea su Espíritu haciendo la obra en tu vida.

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